Cómo el Golpe de Estado fallido en Venezuela terminó beneficiando a los grupos criminales

Cómo el Golpe de Estado fallido en Venezuela terminó beneficiando a los grupos criminales

El panorama de la crisis humanitaria en Venezuela se ha vuelto aún más complicado semanas después del fallido Golpe de Estado que fue liderado por el opositor al gobierno Juan Guaidó. El país se encuentra sumido en un continuo descenso hacia la anarquía, patrocinada por el estado, y que sólo ha servido para favorecer a los grupos armados criminales que actúan, en esta nación suramericana, con una impunidad mayor a la que antes tenían.

Axel Preuss-Kuhnne nos cuenta en esta publicación la situación actual de Venezuela, y lo que sucede al interior del país, con los grupos armados ilegales, luego de que el pasado 30 Abril fallaran los miembros de la oposición en tomar el control del país, del gobierno actual de Nicolás Maduro, para restablecer la democracia.

El contexto

El 30 de abril, del presente año, un grupo de soldados de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB) se rebeló frente al gobierno actual del presidente Nicolás Maduro. Este grupo fue encabezado por Juan Guaidó (presidente de la Asamblea Nacional y juramentado como presidente interino de Venezuela) y otro miembro de la oposición, hasta ese día preso político, Leopoldo López ( jefe del partido Voluntad Popular).

Además de ellos también se unió a la rebelión una persona notable por su pasado con el actual gobierno, el general Manuel Cristopher Figueroa , quien en algún momento fue el director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), la policía “política” acusada de perseguir y torturar a los opositores de Maduro.

El grupo de rebeldes armados que lograron conformar avanzó por las principales calles de Caracas, capital del país, invitando a civiles y a otros miembros de las fuerzas de seguridad (policía y ejército) a unirse a su causa. Por desgracia para ellos, su llamado no recibió el respaldo que buscaba, aunque sirvió para evidenciar el debilitamiento, ya continuado, de las estructuras militares que soportan en el poder a Maduro.

Los resultados inmediatos del fallido Golpe de Estado

La represión contra los opositores que se encontraban en las manifestaciones fue rápida, con al menos cinco personas asesinadas durante dos días, en Caracas y en el estado de Aragua.

Varios videos circularon en las redes sociales mostrando los actos de violencia contra los manifestantes, en donde se evidencia el involucramiento de los “colectivos” (grupos paramilitares que apoyan a  Maduro) y agentes de las fuerzas policiales, que antes al parecer, no habían participado directamente en represiones de este estilo.

En los días restantes que transcurrieron desde el intento del fallido Golpe de Estado, otros grupos delictivos, incluidos los colectivos, “pranes” (pandillas de la prisión) y las “megabandas”, aprovecharon para llevar a cabo otros actos de violencia, incluidos asesinatos.

Dentro de los incidentes que se presentaron se tuvieron: un tiroteo cerca del puente Simón Bolívar, que conecta Táchira con Colombia; el asesinato de un general de la fuerza aérea y otros cinco oficiales en Aragua, aparentemente ordenados por una pandilla de una prisión, de la penitenciaría de Tocorón; y una confrontación entre megabandas rivales en el estado de Sucre, que dejó ocho muertos y 14 heridos.

Hasta ahora nadie ha sido arrestado o acusado en relación con estos incidentes. Los grupos al margen de la ley continúan disfrutando de una impunidad casi ilimitada, mientras que Maduro y sus fuerzas militares y policiales sólo se han dedicado a intensificar la represión, y la persecución de sus oponentes.

Qué se viene para Venezuela ahora

El intento fallido de derrocar a Maduro ha expuesto algo más peligroso que simplemente saber que el presidente perdió el control de los militares, ha expuesto cómo Venezuela podría entrar en una guerra civil interna y el papel que los grupos criminales podrían jugar en la violencia que esta guerra desataría.

Venezuela ya es el país más violento de la región y uno de los más peligrosos del mundo, con una tasa de 81,4 homicidios por cada 100.000 habitantes. Si además se tiene ahora que el papel de los grupos armados ilegales termina confundiéndose con las funciones del estado, apoyado por el descuido las fuerzas militares, el único resultado para esta nación será continuar aumentando sus niveles de violencia.

Mientras que el FANB se ha debilitado, los grupos criminales se han fortalecido. Nadie va tras ellos, ni siquiera los acusan de los crímenes que cometen. Hoy parecen contar con inmunidad total, prácticamente se encuentran por encima de la ley. Son hoy estos grupos quienes ejercen el control territorial en las principales ciudades del país.

Miembros de grupos armados que robaron y atacaron a diferentes personas, durante las manifestaciones en el estado de Lara, fueron detenidos por las fuerzas de seguridad, pero puestos en libertad de inmediato. De hecho, lo que empeoró la situación, es que se sabe que los oficiales que realizaron los arrestos fueron sancionados, con su despido, por parte de sus superiores que responden a las órdenes de Maduro.

Hoy se está viendo la privatización de espacios, tradicionalmente ocupados por el estado, para que sean explotados económicamente por grupos criminales, sin las fuerzas de seguridad y el ejército haciendo nada al respecto.

A los colectivos, presentes en todo el país, se les paga para “defender la Revolución”, pero también se les ha dado esencialmente carta blanca para desarrollar economías criminales.

Desafortunadamente el intento de golpe de estado sólo ha servido para fortalecer los grupos armados ilegales, quienes hoy pueden delinquir a su anchas justificándose en la defensa de la “Revolución Bolivariana”.

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