Recyclope y MéGO !: Startups que convierten las colillas de cigarrillo en reciclaje

Recyclope y MéGO !: Startups que convierten las colillas de cigarrillo en reciclaje

¿Usted recicla las colillas de cigarrillo para hacer objetos cotidianos?. Esto es lo que Guillaume Berlemont, un joven belga de 24 años, decidió hacer al crear su startup. En esta oportunidad, Axel Preuss-Kuhne comparte la inspiradora historia de este emprendedor en su startup Recyclope, la cual hace su trabajo en asocio con la innovadora empresa MéGO !. Esta historia fue tomada del portal LaLibre.be, de un artículo de Gaelle Deleyto titulado Recyclope : la start-up qui fait partir les mégots en fumée, publicado en marzo de 2018.

El emprendimiento de Guillaume Berlemont, es sin duda, una gran innovación en la lucha contra estos desperdicios no deseados que desbordan los ceniceros y alfombras de aceras y cunetas. Recién graduado en economía, Guillaume Berlemont estuvo interesado desde hace tiempo en el desarrollo de la economía circular. Un modelo donde “nada se pierde, nada se arroja”. En los espacios públicos inundados de residuos de todo tipo, tuvo la idea de centrarse en uno de los más discretos, pero también el más presente, embarcándose en el primer reciclaje de colillas en Bélgica. Fue una oportunidad de hacer un inventario de la situación y proponer soluciones.

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Después de un periodo de incubación, el proyecto Recyclope acaba de salir de su caparazón. Guillaume primero evaluó todas las posibilidades existentes para asegurar un sistema de reciclaje eficiente en un período de prueba que ahora está llegando a su fin. Al final de este estudio de campo, la observación es clara: pocas personas realmente manejan colillas de cigarrillos en Bélgica. Aunque las empresas a menudo tienen el impulso de poner sus ceniceros a disposición de sus empleados, el tratamiento que posteriormente se reserva para estos desechos sigue sin estar claro.

El 49 por ciento de los residuos encontrados en el entorno natural son colillas, según un estudio de la OVAM en 2015.

En las ciudades de Bélgica, es un verdadero problema de limpieza pública y un buen punto de partida para el joven emprendedor Guillaume. En contacto con muchas personas en Valonia y Bruselas, Guillaume pudo observar cómo se organizaba la gestión de colillas, y sobre todo, cómo los ciudadanos reaccionan a este enfoque. Según Guillaume, todos deben ser capaces de ser actores en esta pelea. Por lo tanto, el emprendedor trata de involucrar a cada persona proponiendo consultas populares dentro de las ciudades, con el fin de aumentar la conciencia pública. “Es muy bueno instalar ceniceros, pero si las personas no ponen sus residuos allí entonces será inútil”, dice el fundador de Recyclope.

Las empresas, por su parte, también parecen sentirse atraídas por esta iniciativa y estarían dispuestas a invertir en algo que tendrá un impacto directo en el medio ambiente.

 

Recoger colillas y luego reciclarlas en Francia

Recyclope ofrece una estrategia que abarca todo el proceso del reciclaje. El usuario, ciudadano o también llamado cliente primero pasa por una fase de diagnóstico para adaptar mejor las soluciones propuestas. “El objetivo es cumplir con las necesidades de los clientes. Salimos a la calle para ver qué se pone en marcha. Puede ser ceniceros lúdicos, visuales, enterrados, de pared… “, agrega Guillaume. Si no existe nada, Recyclope se compromete a crear, en colaboración con los clientes, una política de gestión. Una vez que los ceniceros están instalados, lo que sigue es poner en marcha las acciones de recolección y el almacenamiento.

La idea es no ver el residuo como un desperdicio, sino como una materia prima.

El fruto de esta colección se envía a Francia a MéGO!, una empresa aliada que clasifica y recicla los residuos. Una colilla de cigarrillo contiene acetato de celulosa, plástico y más de 2500 sustancias químicas (nicotina, fenoles, metales pesados​​…). En primer lugar, es necesario tratar estos residuos de forma adecuada. El tabaco y el papel residuales tomarán la dirección del compostaje. Una vez que este paso termine, MéGO! transforma esta nueva materia prima en objetos. Es un modelo que Recyclope desea inspirar para importar a Bélgica. Para este fin se ha establecido una asociación de investigación con la KUL (Katholieke Universiteit Leuven): crear una solución completada de reciclaje efectivo, circular e integral en territorio belga.

 

Colillas para hacer plástico, aislamiento, ropa…

La compañía MéGO! ofrece un servicio para la recolección dinámica, clasificación y reciclaje de filtros usados. MéGO! se compromete a tratar este residuo de forma circular, sin emitir ninguna contaminación. Gracias al tratamiento, ahora pueden transformar las colillas en plástico, por ejemplo en ceniceros. MéGO! también ofrece monitoreo estadístico de las operaciones y el reporte de su huella de carbono.

En otras partes del mundo, se están implementando muchas soluciones prometedoras. Las ideas van desde el uso de esta materia prima para baterías, aisladores acoplados con ladrillos, o la asociación con el algodón en la producción de ropa.

 

Un importante problema de sensibilización

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El público a menudo está desinformado sobre el impacto de sus desechos, y esto es aún más cierto para las colillas de cigarrillos. Las empresas no siempre están dispuestas a invertir en un enfoque verde y el marco legislativo belga no obliga a las empresas a reciclar sus residuos. Lo anterior se suma a la dificultad de crear conciencia y empoderar a los fumadores.

Pero según Guillaume Berlemont, las mentalidades están cambiando y esta es una oportunidad para aprovecharla. Su proyecto también tiene como objetivo aumentar la conciencia de las personas en el mundo de los eventos porque los festivales y las salas de conciertos no se libran de este problema. “No es un sector que se identificó originalmente, pero se ha reconocido que estos son lugares donde las colillas de cigarrillos son importantes”.

En el mediano plazo, la startup espera extender el enfoque a otros residuos.

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